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La transformación del sector de la construcción hacia una edficación sostenible y respetuosa con el entorno está impulsando la incorporación de materiales biobasados, soluciones industrializadas, sistemas fotovoltaicos y/o nuevas tecnologías de almacenamiento energético (baterías)
Este avance es necesario y positivo, pero también plantea un desafío que no puede ignorarse: garantizar que la edificación sostenible no comprometa la seguridad frente al fuego. En TECNALIA donde investigamos desde hace décadas el comportamiento de los materiales y sistemas constructivos, hemos comprobado que la introducción de estas soluciones innovadoras en el edificio modifica de forma significativa su comportamiento frente al fuego.
Desde nuestro Laboratorio de Ensayos de Seguridad frente al Fuego, uno de los más avanzados del sur de Europa, analizamos rigurosamente cómo estas innovaciones afectan al riesgo global del edificio. La conclusión es inequívoca: sin una adecuada integración de criterios de seguridad frente al fuego, los pilares de la sostenibilidad pueden verse gravemente afectados.
Sostenibilidad y normativa: la necesidad de un marco equilibrado
La sostenibilidad se apoya en tres pilares fundamentales que deben mantenerse en equilibrio.
- El pilar social engloba aspectos como la justicia social, la salud pública, la educación o la diversidad.
- El pilar ambiental se centra en la gestión eficiente de los recursos naturales, la reducción de emisiones, la economía circular y la protección del entorno.
- El pilar económico, por su parte, busca un crecimiento estable que no comprometa el bienestar social ni el equilibrio ambiental. Este enfoque integral debe convivir con la normativa de seguridad frente al fuego, que establece las medidas necesarias para proteger vidas, bienes e infraestructuras mediante estrategias pasivas, activas y operativas.
La seguridad contra incendios se basa en un conjunto de medidas que incluyen la compartimentación, la reacción y resistencia al fuego, el diseño de la envolvente, la detección automática, los sistemas de alarma y extinción, así como la planificación de evacuación y la intervención de bomberos. Sin estas medidas, cualquier avance en sostenibilidad queda expuesto a riesgos que pueden anular completamente sus beneficios. En este contexto, evaluamos estas medidas en condiciones reales y reproducibles, generando conocimiento que permite a la industria anticiparse a los riesgos y diseñar soluciones más seguras.
Un incendio afecta simultáneamente a los tres pilares de la sostenibilidad.
- En el ámbito social, provoca fallecimientos, quemaduras, inhalación de humos y secuelas psicológicas que pueden perdurar durante años.
- En el ámbito ambiental, libera gases tóxicos y de efecto invernadero, contamina el agua por escorrentías de extinción y deposita partículas peligrosas en el suelo.
- En el ámbito económico, genera pérdidas directas e indirectas, interrumpe actividades, destruye infraestructuras y supone elevados costes de reparación, intervención y hospitalización.
Por ello, la sostenibilidad no puede desligarse de la seguridad frente al fuego, y la normativa debe evolucionar al ritmo de la innovación.
Materiales sostenibles, energías renovables e innovación: impacto en el comportamiento frente al fuego
La creciente demanda de materiales sostenibles ha impulsado el uso de productos naturales, biobasados, composites o reciclados, como por ejemplo, en sistemas SATE o fachadas ventiladas para obra nueva y rehabilitación. Aunque estos materiales reducen la huella ambiental, pueden contribuir significativamente a la propagación del fuego, generar humos densos y tóxicos, favorecer el goteo de material fundido y acelerar la propagación vertical de las llamas en cámaras ventiladas.
En TECNALIA analizamos estas configuraciones para determinar su comportamiento real y proponer mejoras basadas en evidencia experimental. La innovación y la normativa deben avanzar para incorporar barreras cortafuegos, tratamientos ignífugos y ensayos que evalúen sistemas completos, no solo materiales aislados.
Las cubiertas y fachadas vegetales aportan beneficios ambientales, pero también introducen riesgos relevantes. La vegetación seca aumenta la carga de fuego y puede favorecer la propagación superficial. Además, estos sistemas pueden dificultar la evacuación de humos, generar problemas de estabilidad y complicar la intervención de bomberos. En TECNALIA, evaluamos cómo influyen la humedad, la densidad vegetal o la composición del sustrato en el comportamiento frente al incendio, permitiendo desarrollar recomendaciones técnicas que mejoran la seguridad sin renunciar a la sostenibilidad.
- La construcción en madera en altura, especialmente mediante paneles CLT, se ha convertido en una de las grandes apuestas de la edificación sostenible. Sin embargo, la madera contribuye directamente a la carga de fuego, puede delaminarse durante un incendio y generar humos intensos que comprometen la evacuación. Para mitigar estos riesgos, se recurre al encapsulamiento con placas de yeso, tratamientos ignífugos, redundancias estructurales y ensayos a escala real.
Nuestro equipo de expertos en Ingeniería del fuego realiza ensayos avanzados que permiten comprender fenómenos como la delaminación o la autoextinción, fundamentales para el diseño seguro de edificios en altura. - La construcción modular industrializada mejora la eficiencia y reduce residuos, pero introduce cavidades ocultas entre módulos o pasos de instalaciones que pueden convertirse en rutas de propagación rápida del fuego y del humo. Estas cavidades ocultas dificultan la extinción y, además, la normativa actual no contempla de forma específica la evaluación frente al fuego este tipo de soluciones.
Desde nuestro laboratorio de fuego, trabajamos con fabricantes para ensayar módulos completos, identificar puntos críticos y proponer soluciones constructivas que reduzcan el riesgo de fuego. - Los sistemas fotovoltaicos son fundamentales para la descarbonización, pero presentan riesgos asociados a fallos eléctricos, arcos peligrosos para bomberos, caída de vidrios y propagación en cavidades ventiladas.
Para asegurar su seguridad, es imprescindible un diseño eléctrico robusto, sistemas de desconexión rápida, ensayos específicos de reacción al fuego y una integración cuidadosa en cámaras ventiladas. En este aspecto, es relevante realizar ensayos de propagación de fuego en fachadas según BS 8414 y NFPA 285, para evaluar la interacción entre el módulo fotovoltaico, la subestructura y la cámara de aire. En TECNALIA, con la infraestructura y conocimientos necesarios para la caracterización de la seguridad, rendimiento y eficiencia de Soluciones Fotovoltaicas Integradas en Edificación (BIPV). - Por otra parte, los sistemas de almacenamiento energético basados en baterías de ion-litio presentan riesgos de ignición térmica (thermal runaway), explosión y emisión de gases tóxicos y corrosivos. Para minimizar estos riesgos, se requiere una compartimentación específica, detección temprana y ventilación controlada. La proliferación de patinetes, bicicletas y vehículos eléctricos introduce nuevas cargas de fuego en garajes y viviendas.
En este ámbito nuestros equipos de Seguridad frente a incendios están analizando el comportamiento de baterías en condiciones extremas para comprender mejor los mecanismos de fallo y desarrollar estrategias de mitigación. Además, ponemos a disposición del sector un vídeo divulgativo que muestra parte de estas capacidades y ensayos a gran escala.
En TECNALIA estamos trabajando en numerosos proyectos a nivel local y Europeo que demuestran que es posible combinar sostenibilidad, innovación y seguridad frente al fuego
- El proyecto BASAJAUN desarrolló sistemas modulares de fachada basados en madera y biocomposites, pudiéndose evaluar su comportamiento de reacción al fuego y de propagación exterior.
- El proyecto INCSEB desarrolló paneles sándwich con materiales biobasados como alternativa a otros núcleos aislantes, lo que permitió definir una metodología para evaluar el fenómeno de fuego latente o smouldering.
- El proyecto ENSNARE desarrolló fachadas modulares industrializadas con integración de sistemas solares térmicos y fotovoltaicos, donde se pudieron analizar los puntos críticos de las soluciones respecto a la propagación de incendio y se propusieron estrategias de mitigación.
- El proyecto MEZEROE permitió poner a punto metodologías de ensayo “ad-hoc” para sistemas fotovoltaicos, como evaluar la influencia en la propagación del fuego exterior en cubiertas con el sistema “conectado” o “no conectado”.
- Nuevos proyectos en el ámbito de fotovoltaica integrada en edficiación (BIPV) permitirán analizar otros fenómenos como incendios propios de la fotovoltaica y la influencia de la posición de las cajas de conexiones (Seamless-PV – Exploring the new Integrations of Photovoltaics, About | Increase, MASS-IPV).
- Finalmente, tenemos varios proyectos en el ámbito de baterías (BAT4ME, BESSFIRE, BCC2), en los que estamos analizando el inicio y la propagación del fuego a nivel de celda, módulo o pack de batería completo, por un lado, y la afección al edificio o infraestructura (carretera, túnel), por el otro.
El fuego, la sostenibilidad, la normativa y la innovación deben avanzar juntos
Un material, producto o edificio no puede considerarse sostenible si no cumple simultáneamente con los requisitos de seguridad frente al fuego. La sostenibilidad debe ser integral y no puede limitarse a criterios ambientales o energéticos. La seguridad frente al fuego debe integrarse desde las fases más tempranas del diseño y del proceso productivo.
La aparición de nuevos materiales y sistemas constructivos exige una normativa que evolucione al mismo ritmo. El conjunto del edificio, al integrar materiales sostenibles y energías renovables, influye directamente en la propagación del fuego, la generación de humos, la estabilidad estructural y la seguridad de ocupantes y bomberos. Su diseño debe abordarse como un sistema global y seguro.
Para que los pilares de la sostenibilidad no se vean comprometidos, la seguridad frente a incendios debe formar parte de los criterios de diseño y de toma de decisiones desde las fases más tempranas del proceso productivo o del proyecto constructivo. Un material, producto, solución constructiva o edificio no puede cumplir con los criterios de sostenibilidad sin cumplir, a su vez, con la seguridad frente al fuego.


